19 de noviembre de 2017

¿CÓMO VENCER LOS MIEDOS A ENGORDAR Y A CAER EN LA TENTACIÓN?






<img src="miedo-a-engordar.jpg" alt="este miedo se produce porque no sabes cómo debes comer">
Hoy voy a hablar de un tema bastante común entre el pensamiento popular y entre quienes padecen este problema, cuando de una dieta para una pérdida de peso seria  o urgente, se refiere. 

No estoy mintiendo cuando digo que, aparte de los chistes; existen miedos profundos a fracasar en el intento por bajar de peso y mantenerlo, que muchas personas callan. 

No ha porqué preocuparse. Por eso es que escribo este post. 


<” Voy a engordar de nuevo si como esto”> <”No resisto, pero no debo caer en la Tentación”>…  Estos son los miedos más comunes a la hora de adelgazar y de mantener el peso alcanzado. 

Ya sea antes de comenzar una dieta para bajar de peso y adelgazar, o cuando se está en pleno régimen alimenticio; lo primero que se le pasa por la cabeza a muchas personas es si este plan les funcionará y por cuánto tiempo lo tendrán que llevar a cabo, porque, precisamente, representa un cambio radical en sus gustos y quizá, en su estilo de vida. Y eso, no suele ser para todo el mundo.


¿A qué se deben estos miedos?  


Si los cambios son buenos. ¿Por qué resistirse a ellos?

Todo está en la psique. El miedo es una reacción del organismo que puede desencadenarse, o bien porque advierte peligro, o como reacción ante una pérdida y el cambio que esta misma conlleva. 

Es la comodidad que da lo conocido, porque lo inexplorado, produce incertidumbre.
La sobre vivencia es innata a cada individuo y, tal como actúa cuando el individuo percibe peligro, esa alarma de prevención se enciende y nubla la consciencia, llevando a la persona a actuar por instinto, más que por raciocinio (si esta capacidad no se ha puesto a prueba antes en condiciones similares).

Si la persona es susceptible de sufrir los efectos del sistema nervioso simpático; la misma se aferra a lo que conoce, a lo que le es seguro, así no le otorgue nada bueno.. 


Comer un dulce o una harina de vez en cuando, no es malo, excepto cuando el profesional de la salud dice que es mejor eliminar estos alimentos de la dieta durante algún tiempo; porque el azúcar que ingresa al cuerpo se metaboliza rápidamente y es utilizado por las células del organismo.


La Solución 



Es fundamental controlar los temores, pero también los llamados “antojos”; esos pequeños momentos donde nos permitimos, de manera descarada, “lo que se debe comer”.
Si una persona come un alimento dulce, con gran contenido graso, salado o procesado (trátese de una tarta, un helado (mantecado), una salchicha, una hamburguesa, un embutido o algo picante con todas las kilocalorías que este contiene, no va a pasar nada.


La energía que ingresa al organismo se pierde unas horas después de que el alimento es ingerido; cuando la persona va al baño, ve televisión o camina durante unos minutos. 


La cura para evitar caer en la tentación es caer en ella

Sí. Comer esos alimentos que solo se pueden ver, pero en menor cantidad. 


Un alimento dulce o uno con gran contenido de harina, sal o grasa, no está mal, siempre que se haga de manera casual y se lleve, como todos los días, la dieta recomendada. Es decir, el régimen de alimentación restrictivo en azúcares, harinas y grasas.

Es correcto. Si se sabe cómo eliminar ese azúcar o esa “de más”, no hay problema. Es prácticamente imposible quitar el dulce o las grasas totalmente de la dieta; aun cuando las personas en busca de una alimentación saludable que consideran adecuada (por su propia cuenta), no ingieren azúcar refinado, pero usan miel. 

Es lo mismo. Es la misma cantidad de azúcar, el mismo tipo de azúcar simple. 


Si el caso es especial, donde la persona experimenta problemas de tipo psicológico respecto a dejar sus viejos hábitos; nunca está demás, la ayuda extra.  
Con un tratamiento psicológico, que puede ser guiado por un profesional y potenciado con los pensamientos y comportamientos personales: ciertos métodos para aliviar el estrés y contrarrestar las necesidades emocionales y/o las preocupaciones que atormentan de manera reiterada a la persona; estos temores pueden verse fuertemente reducidos.

Si no quieres o no puedes visitar un profesional de la salud y la nutrición, estas 2 simples reglas puede que mejoren tu estado de ánimo, haciendo más fácil el proceso de adaptación a la reducción de la comida dulce (incluyendo las harinas) y grasa; cuando sabes que debes comenzar o continuar con una dieta hipocalórica.  


REGLAS

1    - Come la mitad de lo acostumbras, hasta que te adaptes a comer poco. 

2   - Mantén los antojos controlados. Come alimentos dulces, de preferencia, después de una comida (desayuno y almuerzo) abundante en cereales y proteínas. 



Así que no hay problema. Nuestro organismo es sabio y se comporta como un “niño pequeño” que se contenta cuando se le da algo que le gusta.

Esto es bueno para mantener a raya el síndrome de abstinencia, nutricionalmente hablando (siempre que la dieta recomendada por un profesional elimine por completo cualquier forma de azúcar simple, grasa saturada o harina, para un régimen líquido o con mayor componente de proteínas). 



Espero haberte aclarado cómo vencer estos miedos, de forma rápida. 

No olvides dejarme un comentario abajo si eres de las personas que se atormentan a la hora de "probar un bocado" y  pensaban lo mismo que antes; o conoces a alguien a quien le ha pasado o que tiene el problema; o porque este artículo te pareció interesante. 

Un saludo y hasta el próximo post!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

CALCULA TU ÍNDICE DE MASA CORPORAL

CALCULO DEL PESO IDEAL Índice de Masa Corporal (IMC)

Peso en kg.:

Altura en cm.:

IMC: Leyenda: