MI HISTORIA (JULIÁN DUARTE SUAREZ)


Les quiero compartir el testimonio de uno de mis alumnos, colaboradores en mis investigaciones y a la vez colaborador en este blog, para demostrarles la importancia que tiene cambiar la forma de pensar, junto con la implementación de algunos consejos y métodos profesionales para lograr un objetivo. 

A pesar que al principio no fue fácil para él, logró su meta, cambiando su vida por completo al final del proceso que llevó a cabo para bajar de peso.

La primera vez que lo vi, tenía sobrepeso. Lucía sin ánimo, cansado y estaba deprimido. Se sentía realmente mal. Acudió a mí como profesional. 


Le comenté que la mejor forma de ayudarlo era que, primero que todo, pidiera ayuda con su médico de cabecera para que lo remitiera al nutricionista y endocrinólogo. 

Le ofrecí mi ayuda como profesional, por supuesto. También le recomendé que tomara una ayuda integral, que requería intervención de psicología, pues este era un caso en el que una persona como Julián, lo necesitaba. 

Lo segundo que debía hacer él mismo, es que estudiara su metabolismo y junto con lo que iría aprendiendo en su carrera, pudiera bajar de peso. Estas dos fórmulas lograron surtir efecto.

Gracias a mi consejo y al apoyo que recibió, fue cambiando su físico de una manera contundente, a la par de un cambio en su personalidad y en su entorno social. Había comenzado a estudiar Nutrición y Dietética porque, según él quería ayudar con su conocimiento y experiencia apersonas que estuvieran pasando por la misma situación por la que él pasó. 


Me alegro por este chico, porque es juicioso, responsable, amable y muy comprometido con su causa. 

Te dejo con su historia.



Hola. Me llamo Julián Duarte SuárezTengo 29 años, vivo en la ciudad de Bogotá. Estudio Nutrición y Dietética en la Universidad Javeriana. Estudié Biología allí mismo. Aparte de estudiar, colaboro con Laura en su investigaciones en la Universidad y también trabajo medio tiempo para una empresa independiente de Asesorías en Investigación

Conocí a Laura hace un poco más de 2 años en la Universidad, ya que asistí a una charla sobre el Problema de la Alimentación en los Jóvenes de Edad Escolar y Universitaria, y luego como su alumno. 

Le propuse que si ella quería, yo le podía colaborar en un primer sitio web: un blog sobre dietas. (A pesar que no soy diseñador web ni programador, sí le podía ayudar con lo básico, y a publicar su conocimiento y lo que yo iba aprendiendo). Le dije que sería bueno contratar luego a profesionales en desarrollo, programación, diseño web y seo para tener una buena presencia en Internet. 

Les quiero compartir mi propia experiencia a continuación. 

Desde hacía ya un buen tiempo venía atravesando por el mismo problema en el que posiblemente te encuentras. Sufría de sobrepeso. Era "el gordo" para mis compañeros, y sufría la burla de la gente en todos lados donde no fuera mi casa. 

Era el motivo de risa donde me encontraba. Era realmente incómodo estar solo y me sentía frustrado por no poder ser yo mismo, por no llamar la atención de las mujeres y por vivir aislado en mi cuarto, aún pensando en tanto lugares donde quería estar: el cine, un centro comercial, un parque o salir de paseo con un grupo de compañeros o amigos; hacer deporte, y porqué no, hacer un asado, ir a un parque de diversiones, ir de camping... en fin. 

La comida era lo único que me hacía sentir bien. Me imaginaba con tener una vida normal y no podía hacerlo por ahora. Las lágrimas salían de mis ojos al tiempo que llevaba un bocado de un delicioso bocado de pastel de chocolate a mi boca. Quería decirle a alguien especial cómo me sentía, pero no podía... ni tenía a nadie cerca. 

Quería ir al gimnasio sin que se burlaran, ser musculoso y sentirme saludable; en otras palabras, ser un chico normal, sentirme y verme bien...

La profe Laura me conoció con sobrepeso. Ahora que logré mi objetivo de bajar un poco más de 30 kilos en 6 meses, ella me dijo que sería realmente alentador para personas como tú, que escribiera mi testimonio y cómo logré bajar de peso.


Mi primer objetivo en mente era saber cómo podía bajar de peso y mejorar mi calidad de vida con consejos ayuda profesional, pues sufría de sobrepeso y necesitaba la ayuda urgentemente.

Aparte de ayudarle con algunos artículos, también estaría pendiente de las redes sociales, ya que me interesaba (y aún me interesa) ayudar a las personas que desde hace tiempo están pasando por la misma situación por la que pasé. Así que ella accedió. Y este sitio es el resultado.




¿CUÁL ERA EL PROBLEMA?


<img src="tener-sobrepeso.jpg" alt="tener sobrepeso implica sufrir de depresión a la vez que se pone en riesgo tu salud">
Vivía con mis padres y estudiaba en la Universidad. Era un chico reservado y tímido. 

Sufría de ansiedad y huía de todo contacto social. Tenía la autoestima (si se le podía llamar así) en el subsuelo. 

Me rehusaba a todo contacto social, tanto por miedo al rechazo, como porque me parecía que me iba a comportar indebidamente. 

Es mas; estar siempre solo, hacía que me sintiera mal, indeseable; casi que una molestia para los demás; porque, aparte de ser obeso era un "tipo raro". 

Me empecé a alejar de la gente; a tal punto de quedarme encerrado en mi cuarto casi todo el día, todos los días. 

No quería pasar por la misma situación una y otra vez... la crítica de la gente, que me rechazaran por todo. Incluso, el no poder tener novia, ni siquiera amigas; me sentía de lo peor. No quería ni ver ni hablar con nadie. 

Empecé a comer para sentirme bien. Comía, más que todo, ponqués, golosinas, dulces, comida que sabía que engordaba, pero me hacía sentir bien. Jugaba X BOX o Play Station cuando estaba en mi cuarto; tratando de distraerme en cosas que me hicieran olvidar de todo lo malo que era esta situación. 

Era de por sí; de constitución robusta; y con comer y no hacer ejercicio; logré aumentar de peso, a tal punto de llegar a pesar más de 100 kilos. 108 kilos, para ser más exacto. Eran casi 35 kilos más para lo debía pesar a mi edad. 

Estaba desecho. Me sentía terriblemente mal. Incluso con mis padres, hablaba muy poco o lo necesario. 

No faltaba la gente que se burlaba aquí y allá: en la Universidad, en el transporte, en la calle, en la tienda, etc. 

Pero; no solamente eso. Mi estado físico empeoraba aún más. No hacía ejercicio; aparte de sentirme mal por salir; me sentía cansado. Me resultaba incómodo salir a caminar. Me sentía débil, sin energía, y me agotaba fácilmente. 

Todos decían que me hacían faltan amigos y amigas, novia. Nadie se iba a acercar a mi mí, por supuesto; y yo sentía que no podía acercarme a nadie (a ellas, principalmente). 




¿CÓMO SOLUCIONARLO? 


Pero; me di cuenta, un día, después de ver un programa de televisión que me hizo reaccionar; que debía cambiar, o por lo menos, intentar hacerlo. No perdía nada. Sentía que me iba terrible; así que no tenía nada que perder. 

Pero, debía encontrar ayuda por mi cuenta. 

Empecé a buscar algún tipo de apoyo que me hiciera salir adelante, aprovechando lo que tenía a la mano: comencé a ver vídeos, a leer publicaciones de psicólogos y psicólogas, de nutricionistas y de otros expertos de la salud en diferentes blogs, en Youtube, en Facebook y en Twitter. 

Quería encontrar testimonios de personas que hubieran pasado o que estuvieran pasando por la misma situación; o que, al haber tomado acción, sus vidas hubieran cambiado radicalmente, viviendo como querían vivir y sintiéndose como querían, para yo poder sentirme de esa misma forma.

Encontré muchas publicaciones sobre cómo bajar de peso, sobre temas de psicología y charlas motivacionales, sobre cómo mejorar mi autoestima (como las de Enrique Delgadillo), entre otros profesionales, que me ofrecieron realmente opiniones positivas y un enfoque totalmente distinto de la vida. 

Esto me hizo reflexionar sobre mi vida en ese momento, y fue cuando empecé a imaginar a dónde quería llegar, cómo me quería ver y sentir, y a quiénes quería tener y seguir teniendo a mi lado. Ver estos vídeos fue el impulso para decirme a mí mismo que nadie iba a venir a ayudarme si yo no comenzaba a buscar ayuda.

Ya había dado los dos primeros pasos: reconocer que tenía sobrepeso y que de cierta medida, mi parte psicológica no andaba bien; y aceptar que estaba padeciendo estos problemas. Ahora, era tiempo de seguir adelante.






LA MEJOR FORMA DE HACERLO



Al digerir toda esa información, al reflexionar por mi cuenta y al llenarme de optimismo, caí en cuenta que no había nada malo en mí para huir de todo, como lo estaba haciendo, y que mi problema radicaba en mi falta de confianza, en mi falta de autoestima

Pensaba que yo era una buena persona (y aún lo considero); así que no tenía porque sentir miedo, pues no hacía nada malo. Era capaz de ser una persona social y completa, que era normal. 

Después de comenzar con mi "auto tratamiento" psicológico, me di cuenta que también tenía que hacer algo para cambiar mi físico. Así que ¿Cuál era la mejor alternativa para bajar de peso?

Al principio, me quería rendir. Eso de casi eliminar las tortas, los dulces y las golosinas que acostumbraba a comer; así como las hamburguesas, gaseosas y malteadas; a pesar que debía hacerlo, me ponía contra las cuerdas. 

A pesar de todo y teniendo siempre presente cambiar el motivo por el cual me había encerrado en mi cuarto para no salir, continué.

Primero, decidí cambiar mi apariencia física. Le comenté a la profe cómo me sentía, y que quería adelgazar, cambiar. Fue cuando ella me dijo que buscara ayuda. Incluso me ofreció su propia ayuda.

Lo segundo que hice, después de unos días de pensarlo varias veces, fue cambiar mi peinado así como la forma de vestirme; pues dejé de usar pantalones de sudadera a toda hora. 

Empecé a perder la timidez poco a poco. 

Quería seguir un plan que no pusiera en peligro mi salud, pero que funcionara. Lo importante es que ya estaba en la fase de acción.  Como no podía entrenar en el gimnasio aún, decidí comprar un par de mancuernas, un resorte y unas pesas de amarrar. Empecé a caminar 30 minutos al día temprano por la mañana, todos los días. Salía (y algún salgo) al pequeño parque que queda enseguida de mi casa.

Sin duda, la mejor forma de lograr bajar de peso, era comenzar con un plan de alimentación que involucrara lo que yo comía. Hacer una de las tantas dietas sanas y efectivas para bajar de peso. 


Reuní información de muchas fuentes. No quería gastar mucho dinero, pero estaba decidido a hacer cualquier cosa. A medida que iba avanzando de semestre, comencé a ver Psicología de la Alimentación, Nutrición, Fisiología Humana, entre otras materias del núcleo profesional que me ayudaron mucho, no solo como estudiante sino como guía para mi propio beneficio.

En Internet encontré diversos cursos y libros sobre nutrición. Investigué información, y fue difícil, porque mucho de este contenido no concordaba con lo que veía en la Universidad, o incluso, era obsoleto y brinda información que no era correcta. 

Llegué a comprar por Internet dos libros sobre nutrición y dietética. Uno de la doctora y especialista en medicina Interna y Endocrinología, Daniela Jakubowicz, "Adiós al Sobrepesoy otro de "Cocina Metabólicade Karine Losier y Dave Ruel, aparte de los libros de la Biblioteca de la Universidad y de la Hemeroteca.  

Empecé por implementar un plan de acción y al cabo de dos semanas y media, noté que todo estaba empezando a mejorar. Luego del primer mes, había perdido poco más de 4 kilos y medio, mezclando dos dietas: la Dieta Baja en Calorías, algunas recetas de comida del libro Cocina Metabólica y algunos métodos de la doctora Jakuboiwicz de recetas y comidas; sin obviar por supuesto a mi médico de cabecera, la nutricionista, la médica endocrinóloga y lo visto en la Universidad.




EL GRAN BENEFICIO DE LA DISCIPLINA: LOS RESULTADOS 


Me fortalecí física y psicológicamente. Era un poco más musculoso. Me sentía y me veía diferente. Tenía más energía; y lo más importante, había perdido mi timidez. 

Hablaba con mis padres, con mis compañeros y compañeras de Universidad. Los comentarios de todos, me sentaron realmente bien. Tenía más confianza y me sentía más seguro. 

En la calle y en la Universidad, ya no era objeto de burlas y rechazos. Sentía que me integraba con más facilidad. 

Mis compañeras me comenzaron a hablar, cosa que no había imaginado meses atrás. 

Todo había cambiado. A la par de una correcta y adecuada alimentación; una rutina de gimnasio a diario, me sentaba muy bien. 

Para el mes de Agosto, unos seis meses y medio después, había perdido 31 kilos y medio, algo que logré con cuidado y constancia, aunque reconozco que de vez en cuando no podía dejar pasar la oportunidad para comer algún postre o algún dulce (que tuviera chocolate especialmente), así como alguna que otra comida rápida de vez en cuando. 


Esto era porque cuando tenía prisa, y a pesar de saber que estaba en un plan para bajar de peso, tenía que comer lo que fuera. Esto lo tengo que decir, no trae resultados.

La profe insistió en que minimizara por un tiempo ese tipo de comidas, así que así lo hice. Y dio aún más resultado. 

Todo es posible; siempre y cuando se haga con disciplina, paciencia y constancia; sin preocuparnos por el qué dirán los demás; sino hacerlo por nosotros mismos, llegando a un nivel de "auto-compromiso" serio y con una dedicación y un coraje que debe sobresalir sobre nuestros miedos. 


Todo, con la certeza, de que, todo lo que hagamos para nuestro beneficio; nos va a resultar si lo hacemos bien y aplicando estas tres cualidades. 

Un Saludo de Mi Parte y Muchos Éxitos!!...




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